Colombia ha dado un paso audaz hacia la consolidación de su identidad natural. Con la reciente promulgación de la Ley 2373 de 2024, el país no solo se declara oficialmente como el “País de las aves”, sino que establece al aviturismo como una estrategia nacional para la conservación y el progreso de las comunidades rurales.
Esta ley reconoce que observar aves es mucho más que un pasatiempo; es una herramienta de bioeconomía que busca transformar territorios a través del desarrollo sostenible y la valoración del orgullo nacional.
¿Qué significa esta ley para los emprendedores y guías?

Para quienes trabajamos en el territorio, la nueva normativa abre puertas que antes parecían cerradas. Estos son los puntos clave que debes conocer:
- Formalización con enfoque local: el Ministerio de Comercio diseñará rutas de formalización sencillas, priorizando a los municipios de categorías 5 y 6, para que las comunidades locales puedan operar legalmente sin barreras burocráticas excesivas.
- Capacitación y bilingüismo: el SENA liderará la formación y certificación de guías locales, reconociendo saberes ancestrales y promoviendo el bilingüismo bajo estándares europeos, algo vital para atender al mercado internacional.
- Apoyo a Territorios PDET y ZOMAC: las zonas históricamente afectadas por el conflicto tendrán prioridad en la inversión de infraestructura y promoción, convirtiendo el aviturismo en un vehículo de paz y resiliencia.
- Ciencia ciudadana: se fomentará que los guías y fotógrafos participen en el monitoreo de poblaciones de aves, validando el aporte de la comunidad al conocimiento científico del país.
Una mirada desde Destinos Verdes
Desde nuestra perspectiva como futuros guías y apasionados de la naturaleza, vemos en el Artículo 10 un pilar fundamental: las buenas prácticas. La ley exige un comportamiento ético del prestador del servicio y del turista, asegurando que el avistamiento nunca implique la captura o manipulación de las especies.

Como país, ahora tenemos el sello “Soy territorio de aves” para reconocer a los municipios que mejor cuiden su biodiversidad. Es el momento de que fotógrafos, guías y empresas se unan para demostrar por qué Colombia es el escenario más biodiverso del planeta.