Por Nereidina González, desde Santiago
El centro de esquí chileno es uno de los tantos centros invernales de ese país para los amantes del deporte blanco.

Blancas montañas cuyos pies desembocan en la Laguna del Inca, 4 grados centígrados, una temperatura poco habitual cuando el promedio en invierno pocas veces supera los cero grados, y aire puro, mucho aire puro.
Después de un zigzag de varios kilómetros, en la curva 21 del camino que va desde Santiago (Chile) hacia Mendoza (Argentina), aparece Portillo, el oasis para los amantes del sky, un lugar envuelto en la majestuosidad de la Cordillera de Los Andes donde el viento helado contrasta con el calor adrenalínico de los deportistas que descienden por las montañas a toda velocidad.
El centro de sky Portillo es uno de los más antiguos y prestigiosos, no solo de Chile sino también de Sudamérica. Está ubicado en la región de Valparaíso, a unas 2 horas (164 km. al nororiente) de Santiago y a 2.850 metros de altura sobre el nivel del mar. Es conocido por la calidad de sus pistas, incluso ha sido sede de importantes eventos internacionales relacionados con el sky y el snowboard. Cuenta con un promedio de 7 metros de nieve por temporada y un desnivel de hasta 812 metros, tiene 12 andariveles y 23 pistas, además de grandes áreas para sky fuera de pista.

Como opción para las personas que no saben esquiar y que buscan un rato de diversión más que deportivo se arriendan trineos de nieve, por menos de 10 dólares los cuales se utilizan en las laderas de las montañas nevadas durante la temporada de invierno, que se extiende desde junio hasta mediados de septiembre.
Este centro invernal se convierte así en una excelente alternativa de distracción no solo para los deportistas sino también para todos aquellos que buscan alejarse de las grandes ciudades por varios días ya que el lugar ofrece diferentes tipos de alojamiento como hotel, chalets, lodges, suites y apartamentos familiares, ideales para el descanso y la relajación en cualquier época del año. Los precios van desde los 450 dólares aproximadamente en temporada baja, un valor accesible si se tiene en cuenta que los visitantes son en su mayoría extranjeros, especialmente brasileños, que viajan a Chile año tras año buscando nuevos panoramas y paisajes que no encuentran en su país.
A pocos metros de este centro invernal se puede apreciar la Laguna del Inca. Sobre sus aguas congeladas descansa una de las más grandes leyendas chilenas. La historia cuenta que el príncipe Illi Yupanqui estaba en búsqueda de una mujer para hacerla su esposa. Allí encontró a la princesa Kora-llé quién durante la ceremonia de boda resbaló por los cerros y murió. Con el dolor de perder a su amada, el príncipe decidió dejar el cuerpo de Kora-Ilé en las profundidades de aquella laguna cuyo color cambió de transparente a esmeralda. Algunas personas aseguran que a veces en las noches se escucha el llanto del príncipe.
Más allá del mito de la Laguna del Inca, este lugar guarda un encanto digno del paisaje que lo rodea, donde además se pueden apreciar caídas de agua congeladas en medio de las montañas.
Si se enamoró del paisaje y quiere visitar el centro de sky Portillo se sugiere el uso de ropa específica pero no es recomendable hacer el gasto si se trata de ir una vez al año ya que las marcas outdoor son costosas, aunque en Santiago hay tiendas con ropa de segunda mano a precios muy convenientes. Si no se decide por ninguna de las dos opciones entonces la clave está en usar prendas por capas. Se recomienda usar como primera capa una camisa de panty que es similar a la media velada. Así mismo usar pantys antes del pantalón. Luego una camisa de algodón, saco de lana y al final una chaqueta de plumas. Se recomiendan medias de lana y zapatos de suela gruesa. Además de lo obvio como guantes, bufanda y gorro. En días de sol son indispensables los lentes.



