
Por Javier Gómez Rueda
La Sierra Nevada de Santa Marta ha sido botín de piratas desde la llegada de los españoles hace más de 500 años, cuando los curas franciscanos iniciaron el proceso devastador de la cultura de los pueblos milenarios que la habitan
Pese a lo anterior, la función protectora de la biodiversidad que por su cosmogonía les pertenece se mantiene viva y son ellos los guardianes protectores
Las consultas previas han sido afectadas por la corrupción imperante que afecta al país, los ejercicios de gobernanza en sus territorios no corresponden al bien general sino muchas veces a interese individuales de sus líderes.
La gobernanza implica sin duda la relación entre cultura y territorio, la extinción de la biodiversidad trae consigo la desaparición de la cultura como ha ocurrido en muchos territorios indígenas de la Nación.
Los Koguis, Arhuacos, Kuancuamos y Wyuas, culturas milenarias han conservado ese territorio único en armonía a su cultura generando el equilibrio y el bienestar que permite la subsistencia de La madre tierra.
Salvar la Sierra Nevada de Santa Marta exige restablecer los procesos de gobernanza con transparencia de todas las partes al margen de la corrupción buscando el bien general de los habitantes del territorio priorizando en la protección
Los pueblos indígenas de la Sierra Nevada han manifestado no a la explotación minera por qué han demostrado que la han protegido y la continúan conservando “es un recurso natural único y especial, territorio de sus ancestros y ecosistema vital para la conservación del planeta ”
Se exige un proceso de gobernanza que sea incluyente y participativo a las comunidades indígenas, campesinos y colonos. Es el fundamento de la conservación de los recursos naturales y culturales de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Javier Gómez Rueda
Corporación Turismo Paz y Desarrollo
Director
