Además de rumba, este municipio ofrece mucho más…
Por Fernando Botero V.
Director de la Revista AndoViajando
(Especial para DestinosVerdes.com)

Melgar es una población que está solo una hora y media de Bogotá y por años ha sido el destino preferido de los bogotanos, principalmente, y en menor proporción de visitantes de otras regiones como el Eje Cafetero, Cali, Villavicencio, Tolima y Boyacá.
Y aunque se ha considerado siempre como un rumbiadero sin igual, hoy se empieza a descubrir como un destino que es mucho más que eso. Si bien la rumba es deliciosa y a muchos nos encanta, también es rico complementarla con otras actividades.
Y esas otras alternativas tienen que ver con sus montañas que sorprenden a los visitantes, pues si queremos adrenalina al cien por ciento y mucha actividad para desintoxicarnos, entonces tenemos montañismo, canyoning, enduro, avistamiento de aves, parapente y mucho más.
En Melgar se adora la noche con sus luces, sonidos y gente alegre. Pero no es lo único. Los visitantes pueden experimentar un turismo natural y de aventuras, como descender con expertos por cascadas de hasta setenta metros, con todos los estándares de seguridad. También hacer barranquismo y canyoning por quebradas rodeadas de exuberante naturaleza donde si se tiene suerte, se podrán apreciar pequeños tigrillos, zorros, micos, cangrejos y enormes arañas. O pasar por cuevas, pequeñas cascadas y nadar en aguas limpias y frescas. Y para los amantes de las aves, el avistamiento de éstas es una delicia en la reserva natural La Primavera, con la no despreciable cantidad de doscientas especies.
Montarnos con experimentados pilotos en cuatrimotos muy poderosas y hacer enduro es otra opción. Subimos por trochas empinadas con enormes piedras, pasamos por riachuelos y barrancos y a veces creemos que los obstáculos que vemos ante nuestros ojos son imposibles de transitar con estas máquinas, pero pestañeamos, y se han superado todos estos retos.
Si usted es de los que solo van a Melgar a rumbiar, y jamás ha ido más allá del hotel, la piscina y la disco, se ha estado perdiendo de vivir estas experiencias maravillosas e inolvidables.
Tiene que darse esta oportunidad y renovarse física y espiritualmente, porque de seguro uno queda conectado con la naturaleza que nos regala estos entornos hermosos y únicos.
Personalmente describiría esta vivencia como sencillamente brutal, eso sí, en el mejor sentido de la palabra.