Por Gabriel J. Pareja
En mi relato de viaje pasado conté la historia de mi viaje al Amazonas, hoy los quiero transportar a la costa norte colombiana.
Ahora tomé la vía que sale hacia Montería desde Medellín, la carretera 25, para buscar otro de los Destinos Verdes de nuestro país. Sin mayores contratiempos logramos llegar hasta la capital del Departamento de Córdoba recorriendo los municipios del Norte de Antioquia hasta Caucasia. No fue necesario entrar a la ciudad de Montería porque ahora hay una avenida circunvalar que llega hasta Los Garzones, donde se ubica el aeropuerto. Esta vía nos permite llegar fácilmente hasta Cereté, “La Capital del Oro Blanco”, como le dicen por la gran cantidad de cultivos de algodón que se hay en el municipio. Continuamos hasta Lorica para desviarnos hacia San Bernardo del Viento, situado sobre la costa norte colombiana, en la desembocadura del Río Sinú.
La invitación fue de un amigo venezolano que ahora está radicado en este municipio y que se encarga de administrar un complejo hotelero situado al lado del Mar Caribe. El desayuno de bienvenida no pudo ser mejor, una arepa de huevo con un delicioso jugo de piña.
En San Bernardo del Viento hay más de 32 kilómetros de playas y zonas de manglares que pueden ser aprovechados para el ecoturismo. De punta a punta comencé a recorrer la zona costera y pude apreciar además los bosques de manglar. Nunca antes había presenciado un cielo tan azul y con tanto misterio: no se distingue la línea en la que se funde en la infinidad del mar.
Noté que en San Bernardo del Viento hay poca producción pesquera artesanal, debido a la presencia de barcos pesqueros en las zonas aledañas. A diferencia de muchos otros destinos de playa del país, este se caracteriza por la tranquilidad que permite un descanso natural.
Llegó la hora de la cena con una buena opción saludable: croquetas de berenjena rellenas de queso mozzarella y jamón.
El plan al día siguiente comenzó desde muy temprano para poder salir hacia Isla Fuerte. Esta es una pequeña isla ubicada al frente de las costas de San Bernardo del Viento, que se localiza a una distancia de 11 kilómetros del continente. La isla solo tiene una extensión de 3.25 kilómetros cuadrados, habitan alrededor de dos mil personas y hace presencia permanente la Armada Nacional.Este es un lugar muy llamativo porque es ideal para avistar gran variedad de especies de aves.
Aunque para visitar la isla partimos de San Bernardo del Viento que es un municipio perteneciente al Departamento de Córdoba, es muy interesante saber que por razones históricas y administrativas Isla Fuerte pertenece al Departamento de Bolívar y se considera un corregimiento de Cartagena. Es un asunto curioso pues la distancia desde La Heroica es de más de 150 kilómetros de distancia.
Nos adentramos en la isla para conocer algunos de los árboles más particulares de Colombia.
“El árbol que camina” o “matapalo” son los nombres que reciben por sus raíces aéreas que ha logrado crear una multitud de nuevos troncos, dando la sensación de ser la fusión de muchos árboles en uno. Otro árbol llamativo es “El Tun Tun” o “Camajón”, tiene su tronco hueco, y al abrazarlo y poner la oreja contra él se pueden escuchar los latidos del corazón. También nos llamó la atención “La Bonga” que tiene gran altura, y los manglares que son especies de bosques de plantas que se desarrollan en lagunas y en costas tropicales protegidas del oleaje.
En Isla Fuerte disfruté de una playa exquisita en la que venden postres dulces de la región, como las cocadas, además de las ensaladas de frutas.
Esta vez no pude realizar ninguna actividad sub-acuática por la falta de equipos apropiados, eso sí, disfruté de todo un día de sol.
Antes de regresar, nos detuvimos en Santa Cruz de Lorica, una ciudad llena de historia y que es conocida como “La Capital del Bocachico”, ubicada en la zona más baja del río Sinú. Es la segunda más importante después de Montería.