Puedes leer: Viajando desde la biblioteca. Primera parte
Caminar:
Durante esta etapa de “aislamiento social”, en medio de tanto desarrollo tecnológico y de la evolución del transporte y la velocidad de las cosas, paradójico es que pasemos a un estado de quietud de manera tan veloz y a escala mundial. Cada vez, con mayor frecuencia, se rompen marcas de velocidad en la bicicleta, en pruebas de atletismo, en automotores, en naves tripuladas y no tripuladas, y sin embargo, esa misma velocidad nos está aislando los unos de los otros al mismo ritmo.
Situaciones tan cotidianas como detenerse un momento a saludar al vecino, al amigo, al familiar, nos retrasará e incumpliremos el horario de la jornada; cambiar la ruta seguro nos hace perder minutos importantes porque “el tiempo es oro” y no lo podemos desperdiciar. Sentarse a contemplar un paisaje… mejor ponerse a trabajar, sea útil y productivo. Es así como hasta ahora hemos contemplado la vida.
Dejarse sorprender por el viento, por el color del entorno, por detalles de la ruta que desde ningún vehículo podríamos apreciar, sentarse bajo un árbol, mirar un ave en su vuelo, contemplar el movimiento de las ramas de un árbol, dejar fluir los pensamientos con libertad… a eso nos invita el acto de caminar a conciencia. Por esto mismo, hoy que estamos en esta transición de la vida acelerada a un sedentarismo reglamentado, pensemos en esa libertad que podemos experimentar, en dejar que todos nuestros sentidos se pongan en sintonía y caminemos conectados con el entorno, con nosotros mismos.
A continuación listo una serie de libros y documentos de autores que defienden el caminar como una de las mejores maneras de viajar, porque más importante que llegar a un destino (que tal vez no sea el objetivo del viaje), es tal vez, la misma ruta; así mismo, más allá de la ruta, también podrá descubrirse otro viaje más intenso, más enriquecedor, más revelador: un viaje al descubrimiento de sí mismo, de su interior.
Estos cortos textos están todos inspirados en esa línea: el placer de caminar, de ser un transeúnte, un observador del entorno, un admirador, pero también un crítico. Así como es de simple el acto de caminar, así de simple es la lectura de estas fabulosas páginas que sus autores nos han sabido dejar. Hacer reseña de cada uno podría ser redundancia, pero al fin, cada uno tiene su forma de describirnos lo bello que es “caminar”, bien sea en una travesía extensa, sin regreso, o en otra tan limitada como la de su propia habitación.
Así pues que a viajar caminando, sin importar que sea a la tienda, o a sacar la mascota a pasear, aguza tus sentidos y déjate sorprender.
• Caminar. Henry David Thoreau
• Caminar. William Hazlitt & Robert Louis Stevenson
• El Caminante. Hermann Hesse
• Elogio de Caminar. David Le Breton
• Viaje a Pie. Fernando González
• Viaje a Pie. Josep Pla
• Viaje en Torno de Mi Habitación. Xavier de Maistre
• Un Velero Llamado Libertad. José Luis Perales. Es una canción, pero también es una bella descripción de un gran viaje que nos lleva a descubrir dónde está nuestro lugar. Escúchala.
Y por último, si sientes que necesitas un viaje, hazlo, aunque sea para regresar.
Antonio J. Obando Gil
Otros textos del autor:
- Travesía enduro de Medellín a Quibdó
- Crónica de un “cascarrabias” por Mompox (primera parte – inicio)
- Crónica de un cascarrabias por Mompox (segunda parte – en el destino)
- Crónica de un cascarrabias por Mompox (tercera parte – final)