La capital de Bolívar inicia una nueva era en su oferta de hospitalidad de alto nivel. Con la apertura del Four Seasons Hotel and Residences Cartagena, la ciudad amurallada suma un destino donde la restauración meticulosa de edificios emblemáticos y la modernidad conviven en un equilibrio perfecto.
Este nuevo hotel en Cartagena se suma a las dos exclusivas propiedades que la cadena ya opera en la capital del país: Four Seasons Hotel Bogotá y el histórico Four Seasons Hotel Casa Medina.
Un tributo al patrimonio y al arte
Ubicado en el emblemático barrio de Getsemaní, el hotel es el resultado de un proceso de restauración de varios años que reinterpretó el legado histórico y el espíritu caribeño de la ciudad. El diseño interior cuenta con la firma del legendario diseñador francés François Catroux, siendo este uno de los últimos proyectos de su carrera.
- La arquitectura del hotel es una fusión de influencias internacionales y talento local:Diseño y paisajismo: participaron firmas internacionales como WATG y AvroKO, junto a la arquitecta paisajista colombiana Carolina Jaimes, encargada de las áreas verdes y terrazas.Artesanía local: el carácter del hotel se enriquece con relieves escultóricos de Alejandro Hernández, piezas de paisaje de Eloin Rivera y mobiliario de la diseñadora colombiana Poli Mallarino.
- Alojamiento: cuenta con 131 habitaciones, incluyendo 27 suites de estilo colonial que conservan elementos originales del siglo pasado.

Gastronomía y bienestar: un nuevo polo en Getsemaní
El Four Seasons Cartagena se proyecta como un destino culinario por derecho propio, ofreciendo ocho propuestas diferentes que celebran desde la alta cocina hasta el café colombiano de especialidad:
- The Grand Grill: un steakhouse contemporáneo ubicado en el antiguo Club Cartagena.
- Pizzeria Della Chiesa: ubicada en lo que fue la Iglesia de la Veracruz y el antiguo Teatro Cartagena.
- El Aljibe: el primer speakeasy (bar oculto) de la ciudad, nombrado en honor a la cisterna histórica hallada en el lugar.
Para quienes buscan relajación, el Umari Spa ofrece tratamientos inspirados en botánicos locales y tradiciones ancestrales de sanación, operando en un entorno que remite a los antiguos claustros.
Compromiso con el destino
Además de su oferta de alojamiento, el hotel cuenta con el Salón de Baile de la Veracruz, un espacio para 300 personas que alberga una impresionante cúpula de ladrillo con un fresco centenario recientemente redescubierto, posicionándose como un escenario de élite para eventos sociales y corporativos en el país.
Nuestra perspectiva
En Destinos Verdes celebramos las aperturas que ven en lo antiguo una oportunidad y no un obstáculo. Recuperar un fresco centenario o rehabilitar un antiguo teatro para la ciudad es una forma de sostenibilidad cultural que protege el alma de Cartagena mientras impulsa su desarrollo económico”.