Ubicada en las montañas del altiplano cundiboyacense, la Laguna de Guatavita es mucho más que un destino turístico: es un portal a la historia y espiritualidad de la cultura muisca. Este tesoro natural, a solo 75 kilómetros de Bogotá, ha sido testigo de leyendas, rituales ancestrales y esfuerzos por preservar su mística. Si buscas una experiencia que combine naturaleza, cultura y reflexión, este es el lugar ideal.
El mito de El Dorado y la magia de Guatavita
La Laguna de Guatavita es célebre por ser el epicentro de la famosa leyenda de El Dorado. Según las tradiciones muiscas, el zipa, líder de esta cultura, realizaba un ritual en el que, cubierto de polvo de oro, se sumergía en la laguna como ofrenda a los dioses. A su vez, los asistentes lanzaban objetos de oro y piedras preciosas al agua, simbolizando prosperidad y gratitud. Aunque la avaricia de los conquistadores y los guaqueros se llevó gran parte de estos tesoros, los relatos y la conexión espiritual permanecen vivos.

En el imaginario de los muiscas, la laguna representaba el útero del mundo, un espacio donde el agua (lo femenino) y el sol (lo masculino) se encontraban, y el hombre actuaba como puente entre ambos. Hoy en día, los visitantes pueden sumergirse en estas historias a través de la narrativa de los guías locales, que transmiten con pasión los valores y creencias de sus ancestros.
Una caminata hacia lo Sagrado
El recorrido hacia la laguna es una experiencia contemplativa que invita a la conexión con la naturaleza y lo espiritual. Desde la entrada del parque, una caminata de aproximadamente dos kilómetros te llevará desde los 2.970 hasta los 3.100 metros sobre el nivel del mar. El sendero, que incluye 145 escalones a 45 grados de inclinación, puede parecer desafiante, pero está diseñado para ser accesible para la mayoría de los visitantes. Eso sí, quienes tengan marcapasos, problemas en las rodillas o columna, o padezcan hipertensión deben abstenerse de realizar el recorrido.
Durante el ascenso, los guías no solo describen la flora y fauna de este ecosistema altoandino, sino que también comparten su simbolismo y usos tradicionales. Entre los puntos más destacados del recorrido se encuentra la casa ceremonial, una réplica de las malocas muiscas, donde se realizaban rituales comunitarios.
La caminata culmina en un momento de introspección y gratitud junto a la laguna. Los visitantes suelen realizar pequeños rituales, como abrazar un árbol de cucharo o pedir a la laguna sanación física, emocional y espiritual, conectando con el legado sagrado de los chibchas.
Recomendaciones prácticas para los Viajeros
Si planeas visitar la Laguna de Guatavita, es importante tener en cuenta algunos consejos:
Vestimenta: lleva ropa abrigada y cómoda, ya que el clima en la región es fresco y ventoso. Un impermeable puede ser útil en caso de lluvias.
Calzado: Usa zapatos adecuados para caminatas en terrenos irregulares.
Hidratación: lleva agua para mantenerte hidratado. Durante el recorrido, no está permitido consumir alimentos sólidos.
Respeto al entorno: La laguna es un lugar sagrado y protegido. Está prohibido nadar, hacer picnics o acampar. Los visitantes deben seguir las normas del parque y evitar dejar basura.
Horarios y Tarifas Actualizados para 2025
El parque abre de martes a domingo, de 9:00 a.m. a 4:00 p.m., con el último ingreso a las 3:00 p.m. Los lunes festivos también está abierto, cerrando el martes siguiente. Las tarifas vigentes son:
Colombianos: $19.500 COP
Extranjeros: $28.000 COP
Adultos mayores colombianos: $10.000 COP
Adultos mayores extranjeros: $13.500 COP
Cómo llegar a la Laguna de Guatavita
Desde Bogotá, puedes tomar un bus hacia Sesquilé o Guatavita desde el Portal del Norte o la Terminal de Transporte Salitre. Desde allí, hay transporte local que te lleva a la entrada del parque. También puedes llegar en vehículo particular siguiendo la Autopista Norte en dirección a Tunja y tomando el desvío hacia Sesquilé.
Un legado que resiste el tiempo
Más allá de su belleza natural, la Laguna de Guatavita es un recordatorio de la conexión profunda entre los muiscas y su entorno. Desde 1993, la Corporación Autónoma Regional (CAR) ha liderado esfuerzos para preservar este ecosistema, retirando toneladas de basura, recuperando la vegetación nativa y capacitando guías locales para compartir su conocimiento y amor por el lugar.
Visitar este santuario no solo te permitirá explorar un rincón único de Colombia, sino también reflexionar sobre nuestras raíces, nuestra relación con la naturaleza y la necesidad de preservar estos tesoros para las generaciones futuras. ¿Estás listo para descubrir el corazón sagrado de los Andes?
Tips para ser un viajero responsable en la Laguna de Guatavita
En Destinos Verdes promovemos un turismo consciente y respetuoso con la naturaleza. Si planeas visitar la Laguna de Guatavita, un destino sagrado y biodiverso, sigue estos consejos para disfrutar tu viaje mientras ayudas a preservar este tesoro natural:
1. Respeta las normas del Parque
La laguna es un lugar protegido y sagrado para los muiscas. Está prohibido nadar, realizar picnics, acampar o recoger plantas y piedras. Respeta las indicaciones de los guías y del personal del parque.
2. Lleva tu basura contigo
Todo lo que llevas contigo, como botellas, envolturas o snacks, debe regresar contigo. Usa una bolsa para recoger tus residuos y evitar dejar huella negativa en el ecosistema.
3. Evita el uso de plásticos desechables
Opta por cantimploras reutilizables y bolsas ecológicas para tus pertenencias. Reducir el uso de plásticos ayuda a mantener este ecosistema libre de contaminación.
4. Camina por los senderos designados
No te salgas de los caminos marcados. Hacerlo puede dañar la vegetación nativa o alterar el hábitat de la fauna local.
5. Participa de forma activa en la conservación
Sigue las recomendaciones de los guías y aprende sobre la importancia de la flora y fauna local. Haz un esfuerzo por transmitir ese conocimiento a otros, promoviendo el respeto por este destino verde.
6. Viaja con consciencia cultural
La Laguna de Guatavita es un lugar cargado de historia y espiritualidad. Valora las explicaciones de los guías y honra las tradiciones de la comunidad muisca que dejó este legado.
7. Evita las multitudes
Si es posible, visita el lugar en horarios menos concurridos para disfrutar de la serenidad del espacio y reducir el impacto ambiental que generan las grandes cantidades de visitantes.
8. Elige transporte compartido o sostenible
Para llegar al parque, considera usar transporte público o compartir vehículo con otros viajeros. Esto reduce tu huella de carbono y promueve un turismo más sostenible.
9. Contribuye al desarrollo local
Compra recuerdos o snacks en los negocios locales y respalda las iniciativas de las comunidades cercanas. Esto fomenta un impacto positivo en la economía del lugar.
10. Conecta con la naturaleza y reflexiona
La laguna es un lugar que invita a la contemplación y la gratitud. Dedica un momento a conectar con la energía del lugar, agradecer y reflexionar sobre tu relación con el medio ambiente.
Cuidar destinos como la Laguna de Guatavita es una responsabilidad compartida. Como viajeros, tenemos la oportunidad de preservar estos espacios sagrados para que futuras generaciones puedan disfrutarlos y aprender de ellos.
¡Conviértete en un embajador de turismo responsable y únete a la misión de Destinos Verdes!
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