¿Qué hacer durante estos días en los que viajar, una de las cosas que más nos gusta, no es una opción?

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Días de clausura

Estar en el balcón, descansar o ver televisión es lo primero que se agota cuando ya llevamos un buen tiempo en casa, con la sensación de encierro por las medidas de sanidad que debemos cumplir, y para quienes nos gusta estar afuera es bastante fuerte el impacto, por eso me he puesto en la tarea de pensar qué otras actividades podemos realizar para mitigar la angustia del aislamiento social.

Cocinar

Son varias las labores que realizamos de manera casi automatizada y cocinar es una de ellas desde cuando “el tiempo es oro” y prestamos mayor atención a aquellas labores rentables en términos económicos, aunque no debería ser así. Ahora es el momento de volver a conectarnos con esta actividad esencial en la vida, porque cocinar es mucho más profundo que simplemente calmar la sensación de hambre.

Cocinar es conectarnos con la vida, y, por lo tanto, comer, es mucho más que una actividad fisiológica. ¿Recuerdas la sensación de comerse un alimento preparado por ti mismo, sin afán, con tus ingredientes favoritos? No tiene que ser un plato muy elaborado, una ensalada, unas verduras salteadas o hasta unos sencillos huevos bien preparados pueden ser más divertidos y nutritivos que un domicilio de restaurante gourmet. Eso sí, en compañía será más divertida la cocina.

Juegos de mesa

Volver a esos juegos en familia, más que para pasar el tiempo, es una excelente alternativa para compartir con los seres queridos, reírse un rato, liberar tensiones y llevar conversaciones entre juego y juego siempre será un plan divertido… y si estás solo, pues juega solitario.

Conversar

Es el momento para reencontrarse sin afanes con los demás integrantes de la familia, o para llamar a los queridos si no tenemos interlocutor presencial. Conversar cualquier trivialidad es el puente perfecto para fortalecer relaciones, pues, por lo general, nos dedicamos a hablar solo de situaciones más densas y poco atractivas. Conversemos, no importa el tema ¡conversemos!

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Leer libros pendientes

Todavía no conozco casos de personas que lean un solo libro a la vez, así que llegó el momento de desatrasarnos y terminar de leer aquellos que tenemos empezados, aunque también se vale dejar otros iniciados, lo bueno es que habrá tiempo para pasar muchas páginas y disminuir la angustia.

Escribir

Con o sin experiencia, bien o no tan bien, escribir siempre es una actividad enriquecedora. Si no se te ocurre el tema, empieza por describir lo que vez a tu alrededor, lo que ha pasado durante la jornada; hazlo sin mayores pretensiones, solo hazlo. Con la práctica te sorprenderás de lo que puedas lograr. Recuerda que Xavier de Maistre escribió una de sus mejores obras de viajes en un encierro. Busca, muchos más escritores han creado grandes obras en condiciones similares.

Ordenar la biblioteca

En definitiva, todos tenemos libros que no vamos a leer o que ya leímos, así mismo habrá otros archivados que posiblemente no recordábamos que teníamos, estos los podemos leer y los demás, podemos donarlos a una biblioteca pública, rotarlos entre los amigos o seres queridos, así dejamos espacio libre y, de paso, recordamos las historias de esos que ya leímos.

Organizar las fotos

Con la fotografía digital se nos volvió casi inmanejable la cantidad de fotos que tenemos, muchas sin valor alguno, así pues que es hora de revisarlas, organizarlas por categorías y borrar las que no ameriten su archivo.

Formatear el celular y borrar aplicaciones y archivos innecesarios

No está por demás hacerle un mantenimiento a este equipo casi indispensable en la vida de hoy, seguro mejorará su rendimiento.

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Escuchar música

No me refiero a tener un equipo llenando el espacio de sonido, me refiero a escuchar la música de manera consciente, dispuestos a disfrutar y darle gusto a los sentidos, para lo que me atrevo a recomendar un sitio cómodo (sillón, hamaca, etc.) y usar un volumen adecuado para poder apreciar las frecuencias y detalles que en otras ocasiones dejamos pasar como telón de fondo y no como protagonista principal. Escuchemos música como debe ser. Para este fin de semana me suenan “Los Conciertos Brandemburgueses” y el “Triple Concierto” de Bach.

Reflexionar

Es el momento de hacer balance, tomar decisiones y hacer nuevos planes, pero ya no con el acelere de la cotidianidad. La calma es el mejor consejero para tomar buenas decisiones.
Retomar ese hobbie olvidado. Todos hemos hecho manualidades en algún momento de la vida y qué mejor momento que éste para volver a usar las manos en otras actividades creativas. Tejer, tallar, hacer bisutería, reparar o limpiar joyas, dibujar, cantar… hazlo, si te gusta, si no, pues no.
Cuidar las matas. Silenciosas están ahí, esperando cariñito y de paso le darás una nueva imagen a tu hogar.

Revisar y reordenar cajones

En este caso no tengo autoridad moral para decir lo importante que es esta labor, pero seguro se siente muy bien cuando tenemos todos nuestros espacios ordenados, aún a los que poco accedemos. Vale la pena.
Lo mejor de todo: ¡compartamos con los queridos!
Y por último, dale una miradita a las recomendaciones que Destinos Verdes te da para que planees tu próxima salida, cuando superemos la crisis sanitaria.

Antonio J. Obando Gil
Desde la clausura

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